lunes, 13 de octubre de 2008

Spain is different


Me reafirmo en que, para bien y para mal, aquí somos diferentes. Y mi reflexión ya es de hace unos cuantos días cuando ví en la tele al presidente del BarÇa (Laporta) hablando con un seguidor culé en Rusia. El Sr. Laporta se comunicaba perfectamente en Inglés. No me llamó mucho la atención en ese momento, pero sí cuando me acordé de que el presidente del Real Madrid (Calderón) también habla perfectamente Inglés. Y me dí cuenta de que, manda huevos, aún no hemos tenido ningún presidente del Gobierno que, durante su mandato, haya sido o sea capaz de comunicarse en Inglés. Sin embargo, los presidentes de los dos clubes de fútbol más importantes de España (y parte del extranjero) lo hacen perfectamente y es algo que, a priori, no debería de haberme sorprendido. Es más, debería dar por hecho que ciertas personas fuesen capaces de comunicarse, como mínimo, en un idioma extranjero. Pero puede que esta asociación de hechos que hice sea algo más que una simple elucubración, puede que esté reflejando algo más. 
Nadie se sorprende de que un Presidente del Gobierno no hable inglés pero, sin embargo, a la mayoría le gustaría dominarlo o, por ejemplo, muchos padres mandan a sus hijos a clases de Inglés porque consideran que les va a ser necesario. Si tan necesario consideramos que es para cualquier puesto de trabajo, ¿Por qué no lo consideramos necesario para las personas que mandan en este País?. Creo que refleja la importancia que le damos a la política y la confianza que tenemos en nuestros políticos y en nuestro País en general. No digo que tengamos que llegar a ser chovinistas al estilo francés, pero el estilo "Torrente" debería de quedar para las películas. Porque dentro de cuatro días, saber inglés y español será importante, pero no un valor añadido como lo será saber Mandarín. Y mientras tanto aquí, nuestros políticos seguirán discutiendo si simpatizar con Obama o McCain es de izquierdas o de derechas, pero muy pocos serían capaces de seguir un debate entre ellos sin traducción simultánea.
¿Por qué nadie se plantea vetar a un posible candidato a la Presidencia si no habla Inglés?, sin embargo, ¿Escogerías como tu jefe a alguien que no manejase inglés a sabiendas de que lo va a necesitar? Yo creo que no, te frustraría un montón que no lo manejase. Pues igual para la política, ¿Cómo puede un presidente entablar conversaciones en una cumbre internacional? Y si te llama el presidente de Kazajistán, ¿Cómo te comunicas con él?, porque no creo que los traductores de Kazajo abunden en España y mucho menos si al buen hombre se le ocurre llamarte a las 10 de la noche.
Pero es que aún hay más, ¿Cómo puedes llegar a ganarte la confianza de alguien si necesitas un traductor de por medio? ¿Acaso alguien mejor que tú va a expresar tus opiniones? Encima, en la conversación entre personas existen muchos matices y expresiones que no se pueden captar y expresar con un traductor de por medio. Y, por suerte o por desgracia, en el mundo actual si no eres capaz de expresarte en inglés, tienes poco que pintar en las decisiones importantes de todos los ámbitos (política, ciencia, negocios,...). Y si no, que les pregunten a los presidentes del Madrid y BarÇa cuántas puertas les ha abierto el idioma de Shakespeare o cuántos fieles han ganado por el simple hecho de llegar a un sitio y dar una rueda de prensa en inglés. Es más, te dirían que les gustaría manejar algún idioma más. 
Al final, merece más la pena tomarse la cosa con humor y reírse del tema:
Estaba yo pensando...la que se podría liar si los aficionados del Madrid o BarÇa se enterasen de que se ha perdido un fichaje porque el presidente del club no sabía inglés y el traductor se equivocó en la negociación...elecciones anticipadas y dimisión, ¡Como mínimo!